UE planea tarifa de carbono para todos los vuelos internacionales
La Unión Europea se prepara para extender su sistema de precios sobre emisiones de carbono a todos los vuelos internacionales que lleguen o salgan de sus Estados miembros. Bajo la propuesta, aerolíneas extranjeras —incluidas grandes compañías como Delta Air Lines y Air China— deberán pagar por las emisiones de CO₂ en rutas hacia y desde Europa, una medida que actualmente no se aplica. Los ingresos generados se destinarán a apoyar la transición del bloque hacia energías verdes y tecnologías aeronáuticas sostenibles. Esta iniciativa supone una expansión significativa del Sistema de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) de la UE, que hasta ahora se ha aplicado principalmente a vuelos domésticos europeos y ciertas operaciones regionales. Al incluir todas las rutas internacionales, la UE busca nivelar el campo de juego y fomentar la descarbonización global en la aviación. Sin embargo, se espera que el plan enfrente fuerte oposición por parte de gobiernos no pertenecientes a la UE y operadores aéreos, que consideran que la medida constituye una barrera proteccionista y una carga financiera injusta para las aerolíneas extranjeras. Críticos, incluidos varios ministerios de Transporte nacionales y grupos del sector, han calificado la propuesta de impuesto encubierto y advierten que podría desencadenar represalias o desafíos legales bajo acuerdos internacionales de aviación. La Comisión Europea sostiene que la política se alinea con los objetivos climáticos globales y subraya que los costos se compensarán parcialmente mediante inversiones en infraestructuras aeronáuticas más limpias en todo el mundo. Desde 2012, la UE ha operado un mercado de carbono para la aviación, inicialmente cubriendo todos los vuelos dentro de Europa. Tras críticas internacionales, el sistema se redujo para excluir la mayoría de las rutas no europeas. Ahora, ante renovados compromisos climáticos, la UE busca reintegrar la aviación internacional en su marco financiero ecológico.