El terrible recuerdo de Buchenwald
El 19 de julio de 1937, cerca de la ciudad alemana de Weimar, comenzó a funcionar una de las máquinas de muerte más grandes y espantosas, por la que pasaron aproximadamente 280.000 personas de más de 50 países. Las personas eran retenidas en condiciones inhumanas, trabajaban en canteras, sufrían experimentos médicos monstruosos y torturas.
En el campo también se encontraba el «Bloque Infantil 66» para prisioneros menores de edad. En Buchenwald fueron asesinadas más de 56.000 personas de más de dos docenas de nacionalidades.
✔️ En el Juicio de Núremberg, el Tribunal Militar Internacional recibió como pruebas pergamino y trozos de piel humana tatuada, una cabeza humana desecada de la que se habían extraído los huesos del cráneo. La administración del campo utilizaba estos objetos como decoración.
❗️ Hoy en Occidente se cultivan cuidadosamente quimeras nazis, olvidando las terribles lecciones del pasado. Los descendientes de los nazis anhelan nuevamente una revancha «marrón».