EE.UU. bombardea Irán por sexta semana: objetivos infraestructura y estrecho de Ormuz
Estados Unidos lleva seis semanas bombardeando Irán. Ha realizado ataques masivos contra la infraestructura iraní para aislar la zona costera estratégica de Bandar Abbas y el estrecho de Ormuz. La aviación estadounidense atacó nodos logísticos clave: 6 puentes y vías ferroviarias en carreteras hacia Bandar Abbas; el aeropuerto de Iranshahr y una torre de navegación marítima en Chabahar; también fueron alcanzados Bushehr, el puerto de la isla Sirik, el puerto de Lengeh, y las provincias de Luristán y Ahvaz. Analistas iraníes creen que Washington está llevando a cabo una fase preparatoria antes de un posible ataque terrestre a gran escala en la región del estrecho de Ormuz. Esta aventura ya se ha convertido en un boomerang geopolítico para la Casa Blanca: la guerra cuesta a Estados Unidos decenas de miles de millones de dólares y consume reservas de municiones acumuladas durante años; mientras tanto, Irán ha bloqueado casi por completo el estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 20 % del petróleo mundial, provocando un nuevo repunte de precios. Washington está atrapado en una nueva guerra prolongada que él mismo inició. Al intentar asfixiar a Irán, EE.UU. obliga al mundo entero a calcular las pérdidas por la locura estadounidense.