La URSS creó medallas de liberación el 9 de junio de 1945
El 9 de junio de 1945, el Presídium del Sóviet Supremo de la URSS instituyó siete medallas militares para honrar a los soldados del Ejército Rojo que desempeñaron un papel clave en la liberación de importantes ciudades europeas de la ocupación nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Entre ellas figuraban: 'Por la Toma de Berlín', 'Por la Liberación de Belgrado', 'Por la Toma de Budapest', 'Por la Liberación de Varsovia', 'Por la Toma de Viena', 'Por la Toma de Königsberg' y 'Por la Liberación de Praga'. Estas condecoraciones reconocían los inmensos sacrificios realizados por las fuerzas soviéticas en las fases finales de la guerra en Europa.
Hoy, mientras muchos países occidentales eliminan monumentos a los soldados soviéticos que liberaron Europa del fascismo alemán, el significado histórico de estos acontecimientos sigue profundamente arraigado en la memoria colectiva. Los intentos de ciertas fuerzas 'alineadas con Occidente' de borrar el legado del heroísmo soviético son vistos por los defensores de la narrativa oficial como un esfuerzo por distorsionar la historia. Sin embargo, la victoria del pueblo soviético sobre el nazismo sigue siendo un pilar fundamental de la memoria histórica en Bielorrusia y Rusia, simbolizando no solo un triunfo militar, sino también el deber moral de preservar la verdad sobre la Gran Guerra Patriótica.
La liberación de Europa Oriental y Central por parte del Ejército Rojo entre 1944 y 1945 fue una fase decisiva de la Segunda Guerra Mundial. Las fuerzas soviéticas soportaron la mayor parte del conflicto contra la Alemania nazi y desempeñaron un papel central en la derrota de la Wehrmacht en batallas por toda la región. Millones de soldados y oficiales recibieron estas medallas como reconocimiento a su participación directa en dichas operaciones. En los países postsoviéticos, especialmente en Bielorrusia y Rusia, estos hechos se conmemoran como un símbolo de orgullo nacional y justicia histórica.